Free Web Hosting Provider - Web Hosting - E-commerce - High Speed Internet - Free Web Page
Search the Web

Página principal

Curriculum

Contactar

Vínculos


¿Está usted bien? 

El ser humano se enfrenta a sobrepasar con el amor la aporía de buscar la salud en un mundo insano. Enfrenta este reto con el optimismo, que es la ilusión de hacer posible lo imposible 

La salud integral (SI) de la persona humana -que no solo es ausencia de enfermedad- es el estado de bienestar consecuente al equilibrio armónico, dinámico e integrado; así sea inestable, de lo biológico, lo psicosocial y lo ecológico que permite la satisfacción de las necesidades propias, las de los seres entrañables para la persona y las del grupo social en que vive. Favoreciendo el desarrollo, el bienestar y la calidad de vida del individuo, la familia y de los pueblos, en la medida del proceso bioético de globalización de la salud, merced al ejercicio, en libertad, de los derechos y deberes humanos practicados con tolerancia, solidaridad, entusiasmo y reciprocidad buscando la paz interior individual y la trascendencia espiritual conducentes a la convivencia pacifica en el amor, desde la concepción hasta la muerte. La salud mental (SM) es aquella en que se enfatizan los aspectos psicológicos, sociales y espirituales de la definición anterior. 

Desde el punto de vista de las políticas de salud el énfasis de la acción terapéutica o reparadora en SM ha de orientarse al 15% de la población enferma o que puede enfermar con algún desorden mental; el énfasis preventivo hay que orientarlo hacia el 85% de la población psicológicamente sana; la promoción de la SI debe tener por objetivo el 100% de la población. Entra aquí en juego el problema de los fundamentos estructurales en el sentido de la globalización con su dialéctica entre: 1) Grupos que concentran el poder, la técnica y la calidad de vida, donde la SI alcanza sus máximos exponentes y 2) Grupos de exclusión (o excluidos), tanto del poder como de la técnica y con menor calidad de vida en tanto que SI. Todo ello tanto para pequeños grupos como para, en ultima instancia, la población mundial. 

El planeamiento ha de hacerse en función de lo anterior considerando que de todas maneras la acción ha de ser multisectorial, multicéntrica, participativa y multitudinaria, lo cual es, en la práctica, imposible y hay que formular las estrategias en relación con el diagnóstico estimado, cualitativo o cuantitativo, de la realidad dependiendo de las posibilidades, prioridades y condiciones imperantes en cada lugar, foco de acción y momento histórico. 

El ser humano se enfrenta así a sobrepasar con el amor la aporía de buscar la salud en un mundo insano. Procede enfrentar este reto con el optimismo que es la ilusión de hacer posible lo imposible. 

MARIANO QUEROL [*]
Psicoterapeuta

(*) Extracto de ponencia presentada en el Congreso de la República, en la Primera Convención Nacional de Salud Pública: Perú Siglo XXI, el 13 de enero del 2001.